Ávila: “Comodoro se está cagando de hambre”: Con los desocupados al frente, los petroleros marchan a Rawson
- hace 2 días
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El aire en la sede del Sindicato del Petróleo y Gas privado del Chubut se podía cortar con un cuchillo. No es el ambiente de las épocas de bonanza; es el clima de una trinchera. Entre los mates que danzan en las manos de quienes esperan impacientes y el murmullo constante de los allí presentes, hay una electricidad que solo se siente cuando el hambre empieza a ganarle al miedo.

Ahí, frente a una multitud que alterna silencios sepulcrales con aplausos cerrados cada vez que la arenga sube de tono, Jorge "Loma" Ávila soltó la frase que resume la tragedia silenciosa de la Cuenca del Golfo San Jorge: “La gente de Comodoro se está cagando de hambre”.

El fin de un tabú: 30 días para el Estatuto Minero
Ávila no fue a dar un discurso de compromiso. Fue a marcar la cancha frente a una Reforma Laboral que ya es ley y que amenaza con barrer lo que queda de los convenios colectivos. Pero el anuncio que hizo que se dibuje la esperanza en el rostro de los asistentes tuvo fecha y destino: “Dentro de 30 días habrá un Estatuto Minero”.
Para quienes conocemos el oficio en la boca de pozo, para los que —como quien escribe— quedamos fuera de la torre en la gran ola de despidos de 2025, estas palabras no son solo política; son un salvavidas. El mensaje fue directo a los que miran con recelo la actividad en la meseta: “Se equivocan cuando dicen que voy por la minería... voy por el trabajo para mi gente”, aclaró Ávila, desactivando cualquier debate ideológico con la urgencia de la heladera vacía.
"Se terminaron los despidos"
La postura del gremio ante las operadoras fue un ultimátum sin grises. En medio de la tensión por la caída de inversión en las cuencas maduras y los ruidos por el Cerro Hermitte, el sindicato plantó bandera: “No aceptamos más despidos. Se terminaron”.
Además, Ávila fue tajante al desvincular la actividad petrolera de los problemas geológicos de la ciudad, defendiendo la industria que le dio todo a Comodoro, pero dejando claro que, si el petróleo ya no puede absorber a los desocupados, el gremio "dará la cara" para dirigirlos hacia donde haya un puesto de trabajo.
El factor humano: Por los que queremos
En el fondo del salón, la imagen es poderosa. No son solo empleados y ex empleados, que ahora devenidos en conductores de Uber se encuentran tirando con changuitas; son historias de vida. Somos un montón de gente que está ahí por la necesidad visceral de conseguir un empleo para sostener a nuestras familias. Por la dignidad de tener un empleo que nos brinde estabilidad para poder cumplir nuestros sueños y proyectos personales.
“Vamos a movilizar a los desocupados”, prometió el líder sindical. Y ese es el cambio de paradigma: el lunes, la caravana a Rawson no será solo de los que hoy tienen el privilegio de subir al campo, sino de los que estamos abajo, esperando una oportunidad. Con un panorama desolador en la calle. La realidad es pura y dura: No hay un mango.

El lunes: Rawson será el epicentro
Según informan medios nacionales, la CGT pasará por los tribunales para intentar frenar la reforma mediante la justicia, pero los petroleros de Chubut confían más en el asfalto que en los expedientes. El lunes, la columna que saldrá de Comodoro llevará consigo la bronca de los despedidos, la esperanza del nuevo estatuto y una consigna que no admite interpretaciones: el trabajo no se negocia.
Desde El Sur Conecta, cubriremos cada kilómetro de esta marcha. Porque esta vez, la noticia no nos la cuentan: la estamos viviendo.




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